Papá, feliz del día de padre. Nunca dejaré de luchar por ti y por otros papás como tú.

Esta pieza es muy importante para mí porque honra la lucha de los padres indocumentados, específicamente mi papá.

Dos semanas después de graduarme de la universidad, me ofrecieron un par de puestos de trabajo. Mi papá siempre ha estado orgulloso de mí pero ese día, fue diferente. Le dije lo que me ofrecieron y tuve que elegir. Lo que dijo después se quedara conmigo por el resto de mi vida.
Después de que le dije cuánto haría él dijo, “mija eso es lo que yo gano”. “¿No, no, tú haces más?” Yo respondí sorprendida. No mija. 

Yo estaría ganando la misma cantidad en un trabajo de nivel de entrada que hace mi padre después de haber trabajado en una empresa durante 12 años.

12 años. Pienso en esto mucho mientras estoy en el trabajo, y cada vez que escribo. Pienso en el tipo de valentía y fuerza que alguien necesita para trabajar incansablemente para proveer para una familia en un país que continúa negando su derecho a estar aquí.

También pienso en lo injusto e inhumano que es obligar a familias como la mía a vivir estas realidades, y no reconocer nuestras contribuciones. Sólo en Utah, los trabajadores “no autorizados” o indocumentados representan el 5% de la fuerza de trabajo. Eso significa que 1 de cada 20 trabajadores son indocumentados, que en promedio han vivido en los Estados Unidos 13-16 años.

Papá, tú llegaste a los Estados Unidos hace más de 16 años con solo dos cosas, lucha y esperanza. Viniste porque querías una vida mejor para mí. Viniste para poder recibir la educación formal, una oportunidad que no tuviste tu.

Mi mamá me recuerda lo triste que me sentí cuando mi papá vino a los Estados Unidos y cuando nuestra familia estaba separada. Sólo puedo imaginar la tristeza que viene cuando padres son deportados y enviados a un país que no han vivido en décadas.

A los padres y guardianes que fueron deportados, gracias por su fuerza. Para aquellos que viven en miedo por la posibilidad de la deportación, seguiremos luchando para mantener familias como la suya y la mía juntos. 

Esto es para los papás (madres y guardianes) que cruzaron la frontera para que sus hijos tuvieran la oportunidad de algo más grande. Hoy, mientras celebramos el día del padre, sabemos que no lo han hecho solos. Esto es para todos los que arriesgaron sus vidas porque su país de origen no tenía las oportunidades para sus familias y ahora han hecho casa en los Estados Unidos. Gracias.

El 15 de junio, la DAPA y la DACA extendida fueron rescindidas de la Administración Trump, dando por finalizada oficialmente la posibilidad del programa. Este programa habría ayudado a millones de papás, incluyendo a algunos miembros de la familia. Sin embargo, no habría beneficiado a papá como el mío. No habría ayudado a los papás de los jóvenes indocumentados. Este programa habría significado mucho para nuestra comunidad, pero no habría sido suficiente. Luchamos por la reforma migratoria para toda nuestra comunidad, no sólo para algunos. 

Feliz del día de padre. Gracias papá por todo lo que me has enseñado, incluso cuando no tenías ni idea de que me lo estabas enseñado. Gracias por dejarme ver que merecemos ser tratados mejor como inmigrantes, como inmigrantes indocumentados. Nunca dejaré de pelear por ti, o por tus padres como tú.

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